CONVERSATORIO EXPRESANDO LA VOZ: MUJER AFROPERUANA

Nachi Bustamante, activista afroperuana, compartirá su experiencia y trabajo junto a diversas agrupaciones culturales y políticas en la sala multiuso del museo de Niebla el miércoles 29 de marzo a las 18 horas.

Poco o nada ha persistido en los Castillos del Fin del Mundo sobre la historia de los afrodescendientes y peruanos que ya sea en calidad de presos o soldados de la Compañia de Pardos y Morenos, fueron parte de la población de Valdivia durante los siglos XVII y XVIII. Algunos pocos toponimios recuerdan su paso por estos fríos: La Huairona, estero histórico que cruza la localidad de Niebla, Chorocamayo, en Corral, donde había un fuerte y Guacamayo.

Algún detalle de su importancia numérica lo da el censo de Perfecto de Salas en 1749, donde individualiza las 1.800 almas que componían este remoto paraje colonial.

Sobre qué pasó con ellos después de la caída de los fuertes en 1820 no se sabe mucho, pero en las murallas de cancagua deben sonar aún los ritmos de los tambores que mantenían el ritmo de trabajo de la Plaza y Presidio de Valdivia.

El propósito del conversatorio es generar un espacio de diálogo y reflexión sobre los procesos de segregación e invisibilización que experimentan las mujeres en América Latina y su relación con el tejido comunitario que se forma como apoyo mutuo ante diversas problemáticas.

“Nací en Lima albergada en la cuna materna desde la primera infancia lo que contribuye a tener mayor información de mi historia que se inicia con el viaje de mi abuela a Lima cuando tenía 6 cortos años para trabajar como cuidadora de niños de esa época lo que considero otra forma de esclavitud muy solapada, encubierta, manipulada, no escrita, invisibilizada. Una historia que nace en el distrito de Miraflores, donde las mujeres negras prestaban servicio doméstico como cocineras, lavanderas, amas de niños. Fuimos criadas al delicioso calor de los callejones con sus historias, alegrías, penas, vida en común de los denominados Callejón de un solo caño. Donde las niñas y niños aprendimos a convivir en familia extendida lo que crea lazos imperecederos que te permiten al crecer seguir esta forma de vida…” (Nachi Bustamante).

La actividad se inserta en la gira del percusionista Juan Cotito Medrano “Zamacueca”, director del grupo La Voz del Cajón e integrante del grupo musical de Susana Baca desde 1985, compositor de temas como Se me Van los Pies, Tumba y Cajón, La voz del Cajón o Tarumbero.

 

Facebook Comments