Ministra de las Culturas inaugura mural que cuenta la historia de los vecinos de San Carlos, Corral

La Ministra Consuelo Valdés se sumó a la entrega de la obra realizada por los artistas Alejandro Lacassie, Carlos Escuvier y Victoria Soto, a través de una iniciativa cultural participativa impulsada por la junta de vecinos con apoyo de la municipalidad de Corral y el financiamiento de la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Los Ríos.

El Cholito Camión, la gran ola del maremoto del 60, las ballenas, las recolectoras de orilla y hasta el avistamiento de ovnis son algunos de los pasajes de la historia de la localidad de San Carlos que los vecinos de este sector de la comuna de Corral verán a diario retratados en el mural inaugurado junto a la Ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés.

“Las artes y las culturas no solamente están en los museos o centros culturales, y este mural es un ejemplo vivo de ello. Su valor es que permitió un trabajo participativo y activo de la comunidad para contar la historia de Corral, y que quedará para las futuras generaciones que verán en este muro una parte de su identidad local”, destacó la Secretaria de Estado.

La iniciativa surgió a partir de una priorización de intereses culturales que arrojó el diagnóstico participativo realizado el 2019 en la comuna por la Seremi de las Culturas, en el marco de la Iniciativa Cultural con Identidad Regional del programa Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional del Ministerio.

La Seremi otorgó recursos para que los docentes de la Escuela de Artes y Oficios de Corral, Alejandro Lacassie, Carlos Escuvier y Victoria Soto, ejecutaran la obra de unos 60 m2, que formará parte de la Ruta del Arte Patrimonial de la comuna.

Con el apoyo de la Unidad de Cultura de la Municipalidad, los artistas trabajaron con la comunidad para definir el diseño de la obra. A través de encuentros abiertos con los vecinos se realizó el levantamiento de información que permitió reconocer los principales elementos que identificaban al sector. Tras ello, Carlos Escuvier estuvo a cargo de hacer el bosquejo y posteriormente la propuesta que fue sometida a la aprobación de la comunidad.

Para la presidenta de la Junta de Vecinos Playa Blanca San Carlos, Soraya Ampuero, existía el deseo de recuperar un espacio público, pero, sobre todo, el no dejar que la historia del sector se perdiera. “Tuvimos cuatro o cinco encuentros en los que participó la comunidad, en especial los adultos mayores que van quedando en el sector, quienes recordaron las historias que se contaban en el pueblo”, y agregó: “Queríamos recuperar lo que ya se está olvidando, porque quedan muy pocas personas que vivieron lo del 60, por ejemplo, y la juventud se olvida”.

La presidenta destacó el trabajo participativo y la capacidad de los artistas para interpretar y plasmar las ideas que les entregaron. “Todo el proceso nosotros lo fuimos viviendo pausadamente, lo conversamos con toda la gente, fue muy participativo. Compartíamos un tecito, lo que nos une como comunidad y se recibieron las opiniones de todos”, señaló.

El mural se ubica en el camino que lleva a Chaihuín, en la calle Marinero 2° Elías Huerta, que, según cuenta Soraya, es el único corraleño que navegó en la Esmeralda.

“Hoy los correleños están haciendo cultura porque se sienten partícipes de la consolidación de una región y todo un país, por lo que agradecemos el apoyo de la ministra por confiar y apoyar este proyecto que se debe al esfuerzo de toda nuestra comunidad”, recalcó el alcalde de la comuna, Gastón Pérez.

Técnica

Sobre las técnicas artísticas utilizadas en la confección de la obra, Alejandro Lacassie comentó que responden a una mixtura entre el muralismo tradicional y el mural cerámico. “Preparamos una pasta especial que aguantara las contracciones térmicas de los hornos y que pudiera ser adherido al muro y se preservara sus condiciones durante el tiempo. Son cerámicas enlozadas cocidas a 1100°. También tratamos de rescatar el lenguaje de la viñeta, del comic, por eso dejamos el color enmarcado en una línea blanca, lo que también nos ayudó a conectar la figura cerámica con el mural. Además lo utilizamos pensando en la juventud, en que les iba a interesar, poder verse reflejados o conectarse más”, señaló.

“Todo lo que está dentro del sueño de la niña es el desarrollo de las ideas que nos dieron los vecinos, tratamos de unirlos en una línea de tiempo, pero como está el concepto de lo onírico, se van mezclando cosas en un dibujo que no tiene una continuidad formal”, agregó el artista.