Reconstruyen historia en torno a la extracción de alerce en la Cordillera Pelada

Un rescate histórico de los trabajadores de la industria extractiva de alerce en las comunas de Corral y La Unión en la región de Los Ríos, permitió conocer historias de vida, reflexiones y personajes, gracias a la ejecución de un proyecto Fondart.

El alerce ha sido desde la época colonial, una especie altamente demandada para la construcción de viviendas, muebles y embarcaciones debido a su alta resistencia al agua, flexibilidad y gran durabilidad. Es por ello que la extracción y comercialización indiscriminada lo llevó casi a su extinción hasta que fue declarado Monumento Natural en 1976.

En la región de Los Ríos, específicamente en la Cordillera Pelada, macizo montañoso del sector costero de las comunas de Corral y La Unión, el alerce se ha desarrollado en forma preferente. En la zona existieron diversos campamentos forestales de empresas extractoras de alerce, que luego desaparecieron tras la prohibición de su tala. Posteriormente estos terrenos se convirtieron en el Parque Alerce Costero y la Reserva Costera Valdiviana, logrando así la preservación y cuidado de esta especie protegida.

Las historias de vida de estos trabajadores forestales y sus familias, es lo que se pretende rescatar gracias al proyecto “Reconstrucción de la Historia Social en torno a la industria forestal extractiva del Alerce, en la Cordillera Pelada, durante el siglo XX” que lleva adelante Külawen Consultores.

Rodrigo Pacheco, coordinador del proyecto, indicó que “la historia social vinculada al uso de los bosques del sur de Chile es un eje importante del patrimonio cultural de este territorio y de su identidad; por lo tanto, rescatar y poner en valor estas memorias a partir de este proceso de investigación y difusión con la comunidad regional es un ejercicio necesario, que nos permite reflexionar sobre nuestro paisaje, sobre nuestros errores y aprendizajes como sociedad”.

La investigación contempló la revisión de documentos, la realización de entrevistas y talleres de memoria a personas vinculadas al oficio de la extracción de alerce durante el siglo pasado. Pacheco destacó que en las comunas de Corral y La Unión “existen muchas familias que fueron actores principales de este proceso, que llegaron a trabajar como obreros a campamentos forestales de las empresas RALCO y BIMA, distribuidos en lo que hoy es el Parque Nacional Alerce Costero y la Reserva Costera Valdiviana”. Se trata de hombres dedicados al trabajo forestal como oficio, que se instalaron junto a sus familias, mujeres y niños en un ambiente cordillerano sin suelo cultivable, aislado y de bajas temperaturas. “En aquella época, explotar un recurso natural bajo el sueño del progreso, no era discutible como lo es hoy en día, ya que se pensaba que la naturaleza duraba para siempre y no había cuestionamiento sobre el comportamiento ambiental de las empresas”, señaló.

El coordinador del proyecto y su equipo de trabajo, han logrado rescatar esta historia como parte de nuestro patrimonio cultural. “Queremos mostrar cómo hasta hoy se mantienen las huellas de esta industria en los bosques incendiados, en las hectáreas de alerces sobrevivientes y en las familias que viven en el territorio aledaño y que recuerdan esta etapa de desarrollo económico regional, y que hoy a través del turismo en los parques, reciben a los visitantes destacando la naturaleza, pero también la historia que acompaña a sus lugares”, puntualizó el profesional.

Los resultados de la investigación se expondrán a la comunidad regional a través de una muestra itinerante de fotografías y textos, que visitará las comunas de Corral, La Unión y Valdivia, durante los próximos meses, además de la difusión en la red social facebook ‘Historia del Alerce Costero’.

Este proyecto fue posible gracias al Fondo Nacional de la Cultura y las Artes 2018, Región Los Ríos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; y la colaboración de CONAF, Parque Nacional Alerce Costero, The Nature Conservancy y la Reserva Costera Valdiviana, y el patrocinio de la ONG Conectar para Conservar.